Al sur de Puerto Vallarta la carretera simplemente se acaba. Después de Boca de Tomatlán la sierra cae directo al mar y ya no hay asfalto: solo selva, acantilados y una sucesión de calas de arena dorada a las que se llega en lancha, caminando por un sendero o de ninguna manera. Esa costa sin coches es, para mucha gente, la mejor parte de la Bahía de Banderas — y esta guía explica cómo visitarla bien.
Son seis playas principales, cada una con su carácter: desde una caleta diminuta que cabe en una fotografía hasta un pueblo entero sin calles. Aquí va cuál es cuál, cómo llegar, cuánto cuesta, a qué hora hay que regresar y cuál elegir según con quién viajes.
Por qué esta costa no tiene carretera
La Bahía de Banderas es una de las bahías más grandes de México y su brazo sur está formado por las estribaciones de la Sierra Madre cayendo al Pacífico. No hay una franja plana donde construir un camino: la montaña entra al agua en vertical. El resultado es una costa de unos 25 kilómetros donde los pueblos se comunican por mar desde siempre, como se hacía en todo el litoral antes de que llegara la carretera federal.
Eso explica lo que uno encuentra al bajar de la lancha: pueblos sin automóviles, restaurantes con los pies en la arena, ríos que desembocan en la playa y una calma que en la zona hotelera ya no existe. También explica las reglas del juego — horarios de lancha, efectivo, señal intermitente — que conviene entender antes de ir.
| Punto de salida principal | Boca de Tomatlán (el más rápido y barato) |
|---|---|
| Otras salidas | Muelle de Los Muertos (Zona Romántica) y marinas para tours privados |
| Duración de los trayectos | Entre 10 y 45 minutos según la playa |
| Forma de pago | Efectivo en pesos, casi siempre; lleva billetes chicos |
| Último regreso típico | Entre 16:00 y 17:00 horas |
| Temporada | Todo el año; mar más tranquilo de noviembre a mayo |
Las playas, de la más cercana a la más lejana
1. Colomitos: la cala más pequeña
A diez minutos en lancha de Boca de Tomatlán, o a unos 25–35 minutos caminando por el sendero de la costa, aparece una media luna de arena de apenas unas decenas de metros encajada entre dos paredes de roca. Colomitos se disputa el título de la playa más pequeña de México y, sobre todo entre semana y temprano, se siente como un secreto.
No hay servicios: ni baños, ni restaurante, ni sombra garantizada más allá de la que dan los árboles del acantilado. Eso es justo lo que la hace especial y también lo que la vuelve un mal plan para pasar el día completo. El agua es transparente y con roca alrededor, así que el esnórquel es excelente. Ve temprano: a media mañana empiezan a llegar las lanchas de tour y la cala se llena rápido porque es minúscula.
2. Playa Las Ánimas: la más completa
Quince minutos de lancha y estás en la playa más "de día completo" de la costa sur. Las Ánimas tiene una franja amplia de arena, agua tranquila, hilera de restaurantes de mariscos con mesas en la arena, baños, camastros, kayaks y banana en temporada alta. Es el destino obvio si vas con niños, con abuelos o con un grupo grande y variado.
El precio de esa comodidad es que no es una playa solitaria: en temporada alta y fines de semana hay bastante gente. Aun así, la bahía protege el oleaje y el fondo es de arena, así que es el mejor lugar del sur para meterse al agua sin pensarlo. También se llega caminando desde Boca de Tomatlán, hora y media o dos por el sendero, un trayecto precioso que casi nadie hace de ida y vuelta el mismo día.
3. Quimixto: la playa con cascada
Veinte minutos de lancha. Quimixto es un pueblito pesquero pequeño con playa de arena y guijarros, pero la razón por la que la gente baja aquí está tierra adentro: una cascada a unos 30–40 minutos caminando río arriba, con una poza donde uno se puede meter. También hay caballos que te llevan por el mismo camino, un clásico local que a los niños les encanta.
Un dato práctico que casi nadie menciona: la cascada depende de la lluvia. De julio a octubre baja con fuerza y la caminata vale mucho la pena; en abril y mayo puede quedar reducida a un hilo. Si la cascada es tu único motivo para ir, pregunta cómo viene antes de comprometer el día.
4. Majahuitas: la más tranquila
Entre Quimixto y Yelapa hay una cala pequeña de arena clara y agua turquesa, con un fondo rocoso que la vuelve uno de los mejores puntos de esnórquel de la bahía. Majahuitas es zona de conservación, no tiene pueblo, y su ritmo es completamente distinto al del resto de la costa: viene poca gente y quienes vienen lo hacen para estar en silencio.
La mayoría de los taxis acuáticos regulares no paran aquí de manera fija, así que suele visitarse en tour o en lancha privada. Si tu prioridad es agua clara y nadie alrededor, esta es la parada.
5. Yelapa: el pueblo sin calles
A unos 40–45 minutos de Boca de Tomatlán —o cerca de una hora desde Los Muertos— está la más famosa de todas, y con razón. Yelapa no es solo una playa: es un pueblo de varios cientos de habitantes construido sobre una ladera, con senderos en lugar de calles, mulas en lugar de coches y una comunidad que vive de la pesca y del turismo desde hace décadas.
Qué se hace en Yelapa: comer pescado en la playa, caminar 20–25 minutos hasta la cascada del pueblo (hay una segunda, más grande y más lejos, para quien tenga medio día), comprar un pay de la señora que los vende sobre la arena —una institución local—, nadar en la bahía protegida y, si te dejas convencer, quedarte a dormir. Yelapa es la única de estas playas donde hospedarse tiene sentido: hay casas y hoteles pequeños, y el pueblo cambia por completo cuando se va la última lancha del día.
Ojo con el mar: la playa principal tiene oleaje más presente que Las Ánimas y el desembarco a veces se hace directo en la arena. Si viajas con poca movilidad, dilo al reservar.
6. Las Caletas: la exclusiva
Fue la casa del director John Huston y hoy funciona como destino privado al que se llega únicamente con la operadora que la administra, en salidas organizadas desde la marina. No hay taxi acuático público que te deje ahí. Es la opción de "todo resuelto": comida incluida, actividades, kayaks, esnórquel y jardines. Cara comparada con el resto de la costa sur, pero la única donde no tienes que organizar absolutamente nada.
Tabla comparativa: cuál te conviene
| Playa | Trayecto | Servicios | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Colomitos | ~10 min (o 30 min a pie) | Ninguno | Fotos, esnórquel, media mañana |
| Las Ánimas | ~15 min | Completos | Familias, grupos, día entero |
| Quimixto | ~20 min | Básicos | Cascada, caballos, pueblo |
| Majahuitas | ~30 min | Mínimos | Esnórquel, silencio, parejas |
| Yelapa | ~40–45 min | Pueblo completo | Día largo o noche fuera |
| Las Caletas | Solo en tour | Todo incluido | Quien quiere cero logística |
Cómo llegar: las tres formas
Taxi acuático desde Boca de Tomatlán
Es la forma más barata, más rápida y más usada por los locales. Boca de Tomatlán es un pueblo a unos 20–25 minutos al sur del centro de Puerto Vallarta; llegas en el camión urbano que dice "Boca" desde la Zona Romántica, en taxi o en coche (el estacionamiento es limitado y de pago). En el muelle hay una caseta donde compras el boleto y te asignan lancha.
Las salidas son frecuentes por la mañana, más o menos cada media hora entre las 9:00 y el mediodía, y se van espaciando por la tarde. Es un servicio colectivo: la lancha va parando en varias playas. Compra el redondo, guarda el boleto y —esto es lo importante— pregunta y anota la hora del último regreso.
Taxi acuático desde el muelle de Los Muertos
Más cómodo si te hospedas en la Zona Romántica, porque sales caminando desde tu hotel. También más caro y más lento: el trayecto a Yelapa se va a cerca de una hora. Hay pocas salidas al día, normalmente entre las 10:00 y las 11:30, con regresos a media tarde. Revisa el horario del día anterior, porque cambia por temporada.
Tour o lancha privada
La diferencia real no es el lujo, es la libertad: una lancha privada te deja combinar dos o tres playas el mismo día, parar a esnorquelear donde el agua esté clara y regresar a la hora que tú decidas, sin depender del colectivo. Para grupos de cuatro personas o más suele costar poco más por cabeza que el redondo del taxi acuático, y elimina el riesgo de quedarte varado.
Si prefieres esa versión, la organizamos con capitanes locales de la bahía; también funciona bien combinada con esnórquel en las Islas Marietas u otras salidas de la bahía. Para comparar todo lo que se puede hacer en el agua y en tierra, esta guía de qué hacer en Puerto Vallarta es un buen punto de partida, y si lo tuyo es la pesca, los charters de pesca y tours en barco salen de la marina temprano por la misma razón que las lanchas: el mar de la mañana.
Precios aproximados 2026
Las tarifas cambian por temporada, por operador y por combustible, así que tómalas como referencia y confirma en el muelle:
- Taxi acuático redondo desde Boca de Tomatlán: alrededor de 400–700 pesos por persona, según qué tan lejos vayas.
- Desde el muelle de Los Muertos: normalmente más caro que desde Boca.
- Comida en la playa: 250–500 pesos por persona en un restaurante de arena, con pescado o camarones.
- Camastro o sombrilla: muchos restaurantes lo dan sin costo si consumes ahí.
- Caballo a la cascada de Quimixto: varía; se acuerda en el momento con los dueños.
- Propina al lanchero: no es obligatoria pero es costumbre y se agradece.
Lleva más efectivo del que crees necesitar. En toda la costa sur el efectivo manda, la terminal de tarjeta a veces no tiene señal y no hay cajeros en los que valga la pena confiar.
El error que arruina el día: perder la última lancha
Es el clásico, y pasa cada semana. Alguien se relaja en la playa, calcula mal la hora de la comida y llega al muelle a las 17:20. En Yelapa eso significa buscar hospedaje o pagar una lancha privada de regreso a precio de emergencia; en playas sin pueblo puede ser peor.
Tres reglas simples lo evitan:
- Confirma la hora exacta con tu lanchero al bajar, no con el de al lado y no "más o menos".
- Pon una alarma 45 minutos antes y considera el tiempo de caminar de vuelta al muelle, que en Yelapa y Quimixto no es inmediato.
- Si vas a la cascada, ve al llegar, no después de comer. Es cuando tienes margen y hace menos calor.
Qué llevar (y qué no)
- Efectivo en billetes chicos. Lancha, comida, propinas y baños.
- Bloqueador biodegradable / reef-safe. Estás nadando en zonas con arrecife y vida marina.
- Bolsa seca o funda para el celular. El desembarco a veces se hace con los pies en el agua y la lancha salpica.
- Sandalias que puedas mojar y, si vas a Quimixto o a la cascada de Yelapa, tenis con algo de agarre.
- Agua. Más de la que crees, sobre todo de mayo a octubre.
- Tu propio esnórquel si tienes: en Colomitos y Majahuitas se aprovecha muchísimo.
- Poca cosa más. Todo lo que lleves lo vas a cargar por la arena y por senderos.
Cuándo ir: temporada y hora del día
Las playas están abiertas todo el año, pero no todos los meses se sienten igual:
- Noviembre a mayo: temporada seca, mar más plano, visibilidad excelente para esnórquel. También la más concurrida, sobre todo Semana Santa y Navidad.
- Junio a octubre: temporada de lluvias. Cascadas en su mejor momento, selva verde intensa, muchísima menos gente y precios más bajos. Las lluvias suelen caer por la tarde o de noche; los mares picados sí pueden cancelar salidas.
- De diciembre a marzo el trayecto se convierte en un avistamiento improvisado: es temporada de ballenas jorobadas y no es raro ver soplidos desde el taxi acuático.
En cuanto a la hora: sal en la primera o la segunda lancha de la mañana. El mar está más tranquilo, la luz es mejor, las playas chicas todavía están vacías y te sobra margen para el regreso. Después de las 11:00 llegan los tours grandes y Colomitos, en particular, deja de ser lo que viniste a ver.
Cómo dejar la costa sur como la encontraste
Estas playas se sostienen porque siguen siendo pequeñas. Vale la pena tratarlas como lo que son: el patio trasero de comunidades que viven ahí todo el año.
- Todo lo que llevas, regresa contigo. En varias playas no hay servicio de basura.
- No toques ni te pares sobre el coral y no persigas a la fauna al esnorquelear.
- Consume en los restaurantes locales: son el motivo por el que estos pueblos siguen existiendo sin carretera.
- Pregunta antes de fotografiar a la gente del pueblo. Es su casa, no un decorado.
- Bájale al volumen. La razón por la que la gente viene aquí es el silencio.
¿Quieres verlas sin depender del horario de la lancha?
Organizamos salidas privadas por la costa sur: dos o tres playas el mismo día, paradas de esnórquel donde el agua esté clara y regreso a tu hora, con capitanes locales.
Ver tours en barco →Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor playa de la costa sur si solo puedo ir a una?
Depende del plan. Las Ánimas si quieres pasar el día completo cómodo y con servicios; Yelapa si quieres una experiencia distinta y tienes al menos seis horas; Colomitos si vas temprano y solo buscas un par de horas de agua transparente.
¿Se puede ir y volver el mismo día?
Sí, y es lo que hace la mayoría. Saliendo entre las 9:00 y las 10:00 desde Boca de Tomatlán te caben cinco o seis horas de playa antes del último regreso.
¿Es seguro nadar en estas playas?
En general sí: son calas protegidas dentro de la bahía. Las Ánimas y Majahuitas son las más tranquilas; Yelapa tiene más oleaje en la playa principal. Después de lluvias fuertes evita las desembocaduras de río, que arrastran sedimento.
¿Hay hoteles o solo se visita de día?
Yelapa tiene hospedaje real —casas, cabañas y hoteles pequeños— y es el único sitio donde quedarse cambia por completo la experiencia. En las demás playas la oferta es mínima o inexistente.
¿Funciona el celular?
De forma intermitente y desigual según la compañía. Descarga mapas y boletos antes de salir y avisa a quien te espere que puedes quedarte sin señal varias horas.
¿Se puede llevar perro?
En los taxis acuáticos colectivos depende del lanchero y suele permitirse con correa y buen comportamiento. En tours organizados normalmente no. Pregunta antes de llegar al muelle.
La costa sur no es un destino de resort, y ahí está su gracia: se llega en lancha, se paga en efectivo, se come lo que pescaron esa mañana y se regresa antes de que caiga el sol. Es lo más parecido que queda al Puerto Vallarta de hace cincuenta años, a veinte minutos de la ciudad.